viernes, 9 de noviembre de 2018

El enterrador (relato para participar en concurso de Zenda e Iberdrola)

Hola a todos. Aquí reactivándome por esta vía con todos mis seguidores. Esto que les dejo a continuación es un relato corto para participar en el concurso de historias del Día de Muertos organizado por Zenda e Iberdrola. Esperos sus comentarios


El enterrador   

Qué difícil es cavar la tumba de uno mismo. Ya lo he hecho muchas veces, pero siempre se la tengo que dar a otro. Recuerdo la que le cedí al difunto Ludovico. Esa sí que me costó, casi la tuve que hacer redonda por lo gordo que era. En principio él no quería acompañarme hasta el viejo cementerio, decía que le daba miedo por lo lúgubre y desolado que se encontraba después de la inauguración del nuevo.  Cuando llegamos preguntó qué hacíamos frente aquel hoyo y un palazo fue mi respuesta. Cayó como árbol recién cortado. Lástima que el hueco era más pequeño. Pero lo amplié y listo… llegó hasta el fondo.
¿Qué hará ese tipo allí? Parece loco, lleva horas excavando en esa tierra tan dura y hablando solo. Parece que está haciendo una tumba, lo extraño es que sea hoy día de los difuntos y en este cementerio que lleva años cerrado. Tal vez sea un saqueador de los tantos que abundan en México. Ya casi termina de sacar toda la tierra. El viejo ha trabajado duro. Me acercaré para preguntarle quién es; de pronto esté como yo, sin un lugar donde ir ni amigos para compartir.
Uno que sí encajó completico fue Máximo, que Dios lo tenga en su Santa Gloria. Era tan diminuto que hubiera entrado hasta en un hormiguero. Bueno, basta de tato parloteo. Ya terminé, pero como siempre no me gusta. Se ve súper incómodo porque soy un poco ancho de espalda y esa piedra que no pude sacar me va a molestar mucho. Quien debe entrar perfecto en esta tumba es ese hombre que lleva horas acechándome y viene para acá. Ave María Purísima, uno no sabe pa’ quien trabaja.
Ahora empezar de nuevo. Excavar y excavar en esa tierra tan seca. Qué difícil es hacer la tumba de uno mismo. Aunque ya lo he hecho tantas veces.


viernes, 11 de junio de 2010

Instantes

Jorge Luis Borges

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.